( foto del flensburg en la que se puede ver nuestra magnífica ubicación)
La crónica del viaje debe comenzar por agradecer a todos los
compañeros los buenos ratos compartidos, realmente en tan grata compañía
siempre merece la pena viajar.
Pocos son los principios básicos
que definen un viaje Artillero en Alemania estos son un resumen de los mismos :Comer
bien, no dormir bien, ir donde se desea, permanecer donde interese, no quejarse
nunca ante la derrota y sobre todo, huir
como de la peste de lo convencional, con esto y después de intercambiar las
bufandas siempre conviertes el
desplazamiento en un experiencia vital que deseas repetir lo antes posible.

El viaje comenzó el viernes con
la primera oleada de contraataque llegando por la tarde a Hamburgo, tras
alojarnos en nuestro magnífico Hipódromo de Horn nos encaminamos a disfrutar de
la noche de Hamburgo, el afamado Reeperbahn fue el elegido antiguo barrio de
asueto de los marineros convertido en la actualidad en un reclamo turístico de
luces de Neón, cabarets de 3ª y despedidas de solteros variadas. Lo primero era
disfrutar de una cena Teutona como dios manda, gracias a nuestra amiga Alexandra
que logró que disfrutáramos de las típicas viandas locales, regadas con
exquisita cerveza y rematada con rotundos postres. Posteriormente los más
valientes procedimos a disfrutar de la noche de St.Pauli hasta altas horas de
la madrugada, ( curiosamente en dicho barrio se puede fumar en los bares).

El sábado nos permitió disfrutar
del centro de Hamburgo partiendo de su imponente Ayuntamiento y moviéndonos
entre el lujo de sus tiendas y alto
nivel de vida, evidentemente nosotros solo mirábamos los escaparates, la torre
de la semidestruida catedral nos dio una imagen clara del sufrimiento de esta
ciudad en la II Guerra Mundial cuando esta metrópoli fue destruida en un 70%.
Por la tarde y noche llegaba la
segunda oleada de contraataque formada por las Familias de la cantera, Laura y
nuestro intendente en Alemania desde la final en Magdeburgo, la tarde pasó
entre recuerdos de los Beatles y el Madrid-Barcelona, las últimas copas de la
noche discurrieron entre nervios prepartido y el preparativo del madrugón para acudir al
fishmarket.
El Fishmarket del puerto de Hamburgo es un mezcla de un mercado de productos frescos al aire libre,
un rastro de textiles varios y una fiesta en el interior de una antigua Lonja
modernista con actuaciones musicales en vivo al punto de la mañana, el lugar
donde acaban las correrías nocturnas de
los sábados los Tedescos y comienzan las aventuras europeas los artilleros.
El desplazamiento a Hamburgo se
realizó en tren, tal y como le hubiera gustado a Alfonso un vagón que acabó
siendo particular para los 19 miembros del viaje, un jolgorio continuo durante
dos horas en las que no paramos de reír……… ( continuará)